(Ver la primera parte del Viaje por la Autovía Mudéjar-)
En la Autovía Mudéjar, como está a medio terminar, nunca sabes si entras o sales. El viajero que va sin prisa se permite merodear con su GPS interior, al albur de sus antojos.

Camarera del Hotel Cariñena.

Cartel de la N-330: María de Huerva, Botorrita, Villanueva de Huerva…
La tentación es desviarse a Fuendetodos y volver a Zaragoza(me) por la estepa belchitana, labordetianamente. Pero hemos hecho el propósito de llegar a Teruel, a ver si hay wifi en la plaza del Torico… Frikiviaje mudéjar… Y nada más salir ya nos perdemos en Botorrita, en el Casino, desde cuyo balcón se puede tocar el escenario preparado para las fiestas. En el bar del Casino de Botorrita hay una foto del Rey de España.
Enredando por la casi autovía Mudéjar se va cambiando de río, ahora el Huerva… luego el eje del Jiloca…

Botorrita al dejar la autovía. En el enlace de arriba se dan pistas sobre el ‘bronce’, de cuya aparición aún no nos hemos recuperado. La Expo, que trata del agua, no anuncia ninguna actividad o exposición en torno a este hallazgo, el primer pleito de Hispania precisamente por el agua.

El horizonte eolizado. A ratos sale el sol… incluso en agosto.

De Botorrita a Cariñena, carreterica desierta… y de repente un Porsche.

A-23: Cariñena Teruel. 245: Longares Alfamén.


Es la misma foto partida en dos. Todo recto hacia Épila y a los lados a la autovía, que se reconoce al tuntun por el azul eléctrico de las barandillas recién pintadas. Nuevos colores pop para el Aragón herrumbroso e invertebrado.

La entrada a Cariñena te recibe con una tufarra de chimenea, es una destilería. El humo, aunque sea inocuo, ya no está bien visto, ha pasado de moda.

Bar del Hotel Cariñena. Cariñena no tiene centro: entras y te sales sin darte cuenta.

En la chimenea pone: Bodegas Palafox.

La estrella mudéjar está por toda la autovía. Detalles de estilo.

Campos rojos de Cariñena.

Cartel de disculpas: Tramo Mainar-Paniza. Y la inversión. lo que cuesta una autovía…
Debería poner lo que cuesta no hacerla.

Faltan muchos carteles.

Los hierros sin rótulos dan un aire esotérico a la Autovía Mudéjar, como antenas de Mad Max.

Otra vez se acaba lo bueno: no es fácil imaginar cómo será esta cinta de plata sin interrupciones, como la cinta de Moebius. …De plata porque los cielos de Aragón son un regalo, un espectáculo alucinógeno. Deberían prevenirlo en los carteles. “Cuidado con flipar mirando al cielo”.

Vuelve la línea discontínua, parte esencial del paisaje aragonés. Aragón es una línea discontínua. Pendiente del 6%. Al fondo la vaguada de Daroca.

No todas las ‘esculturas’ que jalonan la autovía son recreaciones mudéjares. Esta que corona uno de los numerosos taludes -grandes movimientos de tierras- es una especie de valla deconstruida. Diríase que los ingenieros deliran cuando se relajan y se vuelven artistas.


“Daroca - Nombrevilla”.
Sin necesidad de que le pase por al lado la autovía -cuánto porfíar- Daroca ha resucitado, como uno más de los milagros que la habitan.
SEGUIR LEYENDO LA ENTRADA SOBRE DAROCA >> “Daroca respira Mudéjar” (Abajo, el escudo en la Puerta de Abajo de Daroca)

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(Tercera parte: De Daroca a Calamocha)